Ha culminado la primera vuelta del proceso electoral para elegir primer mandatario de la nación, con unos resultados que a todos sorprende, frente a las expectativas creadas por los medios de comunicación, de tener un empate técnico en este primer pulso de los candidatos. Sorprende el alto porcentaje de participación del candidato ganador, pero también la gran diferencia frente a su inmediato seguidor. Sorprende el debilitamiento de los partidos tradicionales, lo cual muestra la poca fortaleza de los mismos y la presencia de nuevos candidatos y nuevos movimientos que oxigenan la democracia, pero preocupa su inestabilidad en el tiempo, lo cual no permite tener un esquema serio de gobierno- oposición.... |